El viceministro de (Des)atención Primaria, Edwin Montúfar, anunció que el ministerio de Salud tiene habilitados 621 puestos de vacunación a nivel nacional, que al parecer no servirán para ni miércoles, dado que la mayoría de vacunas que vengan en el futuro cercano serán las rusas…. El camote, según la ministra Amelia Flores, está en que cada centro debe poseer una planta generadora de electricidad, por si se juera la luz como suele suceder en un país subdesarrollado como Guatepior, donde nuestros ríos generan electricidad que se exporta a otros países, pero donde nosotros no nos vemos beneficiados por el “progreso”, teniendo que conformarnos con atascarnos de caldo de moronga… También es necesario que cada centro tenga un congelador que alcance los -20 grados centígrados que exige la vacuna.

El Área de Salud de Zacapa busca comprar 12 congeladores, y la metrópoli tercermundista, en el Área de Salud Nororiente, también hizo una licitación para comprar 10 congeladores.

El Departamento de Comunicación de la cartera de Salud manda decir que no panda el cúnico, porque se están haciendo “las gestiones para que próximamente estén [las rusas] en Quetzaltenango, Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango. En unos días se abren también unos en Santa Rosa y El Progreso”.

En los 21 centros que están poniendo la rusa se han aplicado alrededor de 60 mil piquetes de las 150 mil que han ingresado por medio de tres envíos de 50 mil cada uno. Hay que tomar en cuenta que para el segundo piquete de las rusas se necesita un componente distinto (es decir, la segunda dosis no es igual a la primera), y hasta el momento sólo han venido rusas aptas para la primera dosis. La inepta ministra de salud, Amelia Flores, dice que en el transcurso de este mes estará arribando el segundo compuesto. A ver si es cierto…