Según investigaciones de la Fiscalía anticorrupción del Ministerio Público (MP), la esposa de Jimmy Moralejas  —alias “Black Pitaya”, quien pasó a la historia de Guatemala por pasar engomado la mayor parte de su mandato —, Patricia Marroquín,  fue contratada por el ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MPSAS) en un brete en el que no reportó tener aptitud alguna, haciéndose pasar sin ninguna vergüenza como técnica en informática… cuando la ex primera dama apenas llega a  secretaria bilingüe, lo cual es evidentemente útil a la hora de armar y desarmar computadoras…

Con razón el MP dice que no existen registros de que  Marroquín de Moralejas haya prestado dichos servicios —mucho no hubiera hecho de todas formas—. El monto que pudo haberse embuchado este siniestro personaje asciende a los 45 mil pajarracos verdes de pecho rojo…

Lamentablemente, la infame Cuarta Sala de Apelaciones del Ramo Penal confirmó la falta de mérito a favor de la pobrecita, por lo que no deberá enfrentar proceso penal por el inescrupuloso fraude,

El mencionado órgano inquisitorial rechazó también una apelación de los fiscales anticorrupción, que intentaba revocar la decisión del juez Pedro Laynez — solapador de Paty— de no darle de baja como merece…

¡Estamos jodidos, todos ustedes!