SIN TAPUJOS

Los presidentes son electos para que representen democráticamente, y no para que actúen arbitrariamente. El mandato que les otorga la ciudadanía a través del voto es para que gobiernen para y por el pueblo, velando por el bien común.

En estos momentos en que el mundo entero vive envuelto en la tragedia del coronavirus, hemos visto actitudes de ciertos gobernantes que actúan como déspotas queriendo hacer lo que les da la regalada gana.

Tenemos a tres que se creen dueños y señores de su país, como Daniel Ortega en Nicaragua, Donald Trump en Estados Unidos de América y Jair Bolsonaro en Brasil. Son personas que han actuado estúpidamente en el manejo de la crisis y que por eso han llevado a su país a grandes escalas de contagio y muerte.

El dictadorzuelo Daniel Ortega, quien es manipulado por su esposa y que por eso la tiene como vicepresidente, con un discurso demagógico y populista ha dicho que en Nicaragua no hay ninguna epidemia causada por el COVID-19, porque en sus fronteras no entra nadie que vaya contagiado. También ha dicho que eso de la pandemia es fruto de la conspiración de cerebros deformes y enfermos que solo buscan difamar y calumniar. Quien está enfermo y es descerebrado es él.

Ortega ha llegado al colmo de prohibir que usen guantes y mascarillas a los médicos y enfermeras durante la atención de los pacientes, y también los parientes de los muertos prefieren no decir nada, para evitar ser reprendidos. Por si lo anterior fuera poco, no se pueden realizar velatorios y los entierros son en horas de la noche para que la población no se dé cuenta.

Al norte del continente tenemos a Donald Trump, quien irresponsablemente ha llevado a su nación a ser la más contaminada del mundo, y todo por las medidas mezquinas que ha tomado, llegando al extremo de culpar al expresidente Barack Obama de la conspiración del Wuhan virus. También se ha opuesto al confinamiento de las personas, y se ha burlado de los gobernadores que han sabido tomar medidas para que ese virus no se extienda más.

Más al sur, está el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, quien ha vuelto a atacar las medidas de aislamiento, cuando el país superó las 15 mil muertes por la pandemia. Bolsonaro en su cuenta de Twitter dijo que “El desempleo, el hambre y la miseria será el futuro de la tiranía del encierro total”. Brasil es el cuarto país con más casos de coronavirus.

Los gobernantes están para servir a la población, porque para eso se les ha elegido, pero no se les ha otorgado un cheque en blanco para que tomen medidas arbitrarias en donde perjudiquen a la mayoría por satisfacer las pretensiones de un sector. Un gobernante sabio se deja asesorar y no actúa caprichosamente a lo que él cree que es lo correcto, un gobernante sabio acepta que alguien le corrija la plana cuando se equivoca, y no actúa con el hígado, porque no es un todólogo. Recordemos “que errar es de humanos, y rectificar de sabios”.