La tolerancia es un crimen cuando lo que se tolera es la maldad.

Thomas Mann

 

Es absurdo que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en forma arbitraria resuelvan en contra de la libertad de expresión.

Como columnista de Nuestro Diario, me solidarizo con todos los medios de comunicación social, especialmente al matutino elPeriódico, en vista de las amenazas recibidas por parte del pleno de magistrados de la CSJ, quienes abusiva y prepotentemente se han pasado por el arco del triunfo nuestra Constitución Política, a excepción de la distinguida magistrada Silvia García Molina quien razonó su voto.

Para nadie es un secreto que los tres organismos del Estado están cooptados por las mafias del narcotráfico, crimen organizado y Pacto de Corruptos, pero lo que realizaron estos mafiosos togados encabezados por la indeseable presidente Silvia Patricia Valdés Quezada, al haber rechazado in límine la solicitud de antejuicio contra la fiscal general Consuelo Porras, y certificar lo conducente al Ministerio Público para que investigue la posible comisión de los ilícitos derivado de la publicación que hizo el diario elPeriódico sobre el testimonio del colaborador eficaz, Marco Aurelio Alveño, pues como manifiesta el abogado constitucionalista Gabriel Orellana, esa resolución abre la puerta para amenazar a un medio de comunicación aunque no haya fundamento. Esta es otra de las prácticas descaradas y mañosas que cometen los magistrados de la CSJ, ya que todas las acciones de la gestión son públicas, y los ciudadanos tenemos derecho a estar enterados de todos los sucesos en la administración pública.

Hemos llegado a grados de total arbitrariedad de las autoridades de los tres poderes del Estado, se critica a los gobiernos de Nicaragua y Venezuela, pero aquí se está haciendo lo mismo, ya es suficiente la burla que nos hacen estos sinvergüenzas, basta ya de seguir tolerando esos atropellos.

 

*Este artículo fue publicado originalmente en Nuestro Diario el primer sábado de octubre 2021.