La ex Fiscal General del Ministerio Público Claudia Paz y Paz, durante una entrevista este se mostró preocupada por el futuro de la recién nombrada fiscal Carla Valenzuela si en el mejor de los casos decidía actuar de manera independiente, y lanzó la interrogante, ¿qué va a pasar si la nueva delegada de la FECI no apoya las posturas de la agenda pro impunidad que está imponiendo Consuelo Porras, la va a remover del cargo también? Lo dijo en un tono casi utópico pero la realidad fue otra; la Fiscal General Consuelo Porras ni lerda ni perezosa le contestó con la destitución de Valenzuela y el nombramiento de Rafael Curruchiche (representante de intereses de los corruptos) como nuevo titular de la FECI, un acto tan burdo y descarado de la señora Porras que demuestra su pérdida de juicio, su falta de atención al llamado social, el escenario futuro para esta señora se pinta negro, porque en el pacto de corruptos ella ahora tomó el cetro y en el primer movimiento que a los artífices que la manipulan les convenga, la van a arrojar a las fauces de la justicia sin piedad.

Con el protagonismo que la Fiscal General Consuelo Porras ha tomado, el esporádico patriotismo que los atletas levantaron, los bloqueos intermitentes y la llegada del octavo mes del año, entre todo esto la confusión en la población sigue siendo tan espesa que pareciera que la mantiene en un letargo que hace que se olvide de temas muy importantes como:

La falta de vacunas, de datos reales de contagios y muertes a nivel nacional, la falta de una investigación y planificación para la nueva variante Delta.

La clara interferencia del ejecutivo para la juramentación de la magistrada a la Corte de Constitucionalidad, Gloria Porras.

El saqueo descarado de las arcas del Estado en los diferentes ministerios.

La cooptación de las altas cortes, la ineficiencia del Procurador General de la Nación, la reactivación económica, el pronto salvamento del sistema educativo, etcétera.

Por supuesto que el actual gobierno agradece el débil reclamo, las protestas no deberían de mermar, al contrario, por el nefasto trabajo que las instituciones del Estado están realizando no se debe detener el clamor y el reclamo popular porque los platos rotos los pagamos todos, ninguna ideología, sector, grupo, se escapa de los daños que implican vivir bajo el yugo de la corrupción, el abuso de poder, la inmoralidad de los actores públicos, es necesario acabar de raíz el cáncer de la corrupción, comenzando con el desprendimiento de ciertas diferencias de sectores, la unión y consenso para presentar una ruta que pueda re direccionar el rumbo hacia esa democracia que tanto anhelamos.

Fotografía de Esbin García