La transferencia del conocimiento es el principio fundamental del avance de la humanidad y está en manos de una pieza clave de todo el sistema, el maestro. Somos lo que la educación hace de nosotros. ¿Y si esta falla?

Fotografía Danilo de Jesús Ramírez

Aulas vacías, lecciones sin aprender y futuros en juego. Nos enfrentamos a la mayor crisis educativa de la historia humana, mas allá incluso de la edad media. Alrededor de 1,600 millones de estudiantes en todo el mundo dejaron de estudiar debido a la pandemia. Esto es cerca del 90% del total de alumnos matriculados a nivel mundial. Y la peor parte la está llevando Latinoamérica, donde vive el 60% de niños que dejaron de asistir a la escuela. La región resultó siendo la más afectada de todo el mundo, habiendo perdido un promedio de 158 días de clase en comparación con 95 días en los países de primer mundo. ¿Y los maestros dónde andaban?

Nuestros niños necesitan saber que todo va a regresar a la normalidad, que están seguros y que podrán seguir aprendiendo. En ausencia de una reingeniería masiva de nuestro sistema escolar y la garantía de acceso tecnológico y conectividad desde casa, hoy debemos regresar a clases. ¿Y de quién depende el éxito? Del maestro, la pieza fundamental del sistema.

El retroceso en el nivel de aprendizaje, es decir, que se olvida lo aprendido y debemos iniciar de nuevo enseñando conceptos básicos; el aumento en el abandono definitivo de la escolaridad, ya que con cada día que pasa aumenta la probabilidad que nunca regresen a clases y se trunque la educación de por vida;  la destrucción de la inteligencia emocional y las destrezas sociales de los niños; el acceso a la alimentación y nutrición, ya que muchos reciben su único sustento en la escuela; el aumento de la delincuencia, ya que se aumenta la propensión a delinquir en aquellos niños que ni estudian ni trabajan (los llamados “ninis”) y el aumento de la migración irregular,  ya que el arraigo social se desvanece ante la ausencia de la escuela y un largo etc. mas. ¿Y en manos de quién esta evitar esto? Del maestro, la pieza fundamental del sistema.

Fotografía Danilo de Jesús Ramírez

Niños desnutridos, niñas embarazadas y todos en la mara: ¿Nuestro futuro?

Debemos evitarlo a toda costa. Es imperativo iniciar, aunque sea con un año de retraso, la limpia y poda del sistema educativo. No tiene sentido que el ministerio que mayor presupuesto tiene, cerca del 20% del total de los recursos de la nación, no pueda mostrar ningún resultado. Escuelas con piso de tierra y techo de lámina, sin agua y con un maestro sin actualizar. Mientras en El Salvador cada estudiante y cada maestro fue dotado de una computadora con internet incluido, en Guatemala se regala una bolsa de verdura y un cartón de huevos, con material didáctico para todo el año que cabe en una bolsa de plástico. ¡Simplemente ridículo! De nuevo está en manos del maestro, la joya de la corona, dar el primer paso y poner el pecho por sus estudiantes, arriesgar el empleo y denunciar las prácticas corruptas del sistema. Mientras no se haga esto nos seguiremos hundiendo en la oscuridad y el oscurantismo.

¡Maestro dé el ejemplo!

Joviel Acevedo, Secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Educación en Guatemala (STEG)