La buena suerte Jorge Adolfo de Jesús García Silva, diputado del Congreso de la República, parece agotarse. Este martes el Ministerio Público a través de la Fiscalía Contra la Corrupción presentó una solicitud para retirar la inmunidad del susodicho.

García Silva podría haberse beneficiado anómalamente con un contrato millonario, para lo anterior habría aprovechado su posición privilegiada en la Comisión de Finanzas del Congreso para obtener un jugoso negocio donde estaban en juego casi Q30 millones.

El parlamentario está involucrado en el caso denominado Corrupción en el Insivumeh, señalado por los delitos de asociación ilícita, fraude y lavado de dinero.

El oficio para solicitar el retiro de la inmunidad del congresista García Silva fue presentado en la oficina de Gestión Penal del Organismo Judicial (OJ), ubicada en el edificio de la Torre de Tribunales, en el Centro Cívico de la Ciudad de Guatemala.

La sociedad guatemalteca que no está acostumbrada a este tipo de acciones en contra de supuestos criminales de cuello blanco como García Silva observa con escepticismo las diligencias del Ministerio Público, aunque como bien dicen, la esperanza es lo último que se pierde, porque es un animalito con muy bien sentido de la orientación.

Solo el tiempo dirá si esta acción prospera o es una de tantas cortinas de humo para distraer a la ciudadanía mientras cosas peores y más oscuras ocurren tras bambalinas.