FOTOGRAFÍA DE ESTEBAN BIBA

Cada 1 de marzo se celebra el Día de la Cero Discriminación, cuya finalidad es hacerle frente a la discriminación sea cual sea. No importa lo diferentes que parezcan los gustos y preferencias de las personas, todos los seres humanos gozamos de los mismos derechos.

Los seres humanos tenemos talentos únicos que contribuyen al desarrollo de nuestras comunidades e inciden en las políticas de cada país. Eso lo establece la Declaración Universal de los Derechos Humanos y nadie tiene la potestad de arrebatarle esos derechos a otros individuos, mucho menos por su raza, género, preferencia sexual, creencias religiosas o limitación cognitiva, solo por nombrar algunas de las razones que se esgrimen al momento de discriminar a otro individuo.

Este día contribuye a crear un movimiento mundial de solidaridad para poner fin a cualquier forma de discriminación. Fotografía de Esteban Biba

 

LA DISCRIMINACIÓN PONE EN PELIGRO LA VIDA

Hoy debemos luchar todos juntos para frenar los actos de discriminación que se están sucediendo en colegios, lugares de trabajo, centros de salud, comunidades, etcétera. Porque cada vez que se produce el rechazo hacia un individuo o un grupo de ellos, se está debilitando la cohesión social, se está retrasando el desarrollo de las comunidades, se puede estar atentando contra la vida de todos.

Dado que esta celebración está promovida e impulsada por ONUSIDA, diremos que en los casos de personas con VIH, el miedo a la discriminación hace que estas personas prefieran no tratar la enfermedad para pasar desapercibidas, lo que les conducen inevitablemente a la muerte temprana y a la propagación de la epidemia del sida.