El 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud, en reconocimiento a la salud como un derecho básico y universal, así como fomentar el acceso a la atención sanitaria de calidad en todas las regiones del mundo, especialmente en la población de escasos recursos.

En el año 1948 la Asamblea Mundial de la Salud proclamó el 7 de abril como Día Mundial de la Salud. Esta fecha fue escogida en conmemoración a la fundación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para generar conciencia sobre las enfermedades mortales mundiales y fomentar hábitos sanos en las personas. La celebración de este día internacional se lleva a cabo desde el 7 de abril de 1950.

 

COBERTURA SANITARIA UNIVERSAL

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la Cobertura Sanitaria Universal de Salud está referida al acceso que deben tener todas las personas a servicios de salud esenciales cuando y donde lo requieran, sin que les genere dificultades económicas.

En los últimos años, las campañas de la OMS han trabajado para fomentar que la sanidad llegue a todos los rincones del planeta, posibilitando que las personas puedan tener acceso a la atención sanitaria en el seno de su comunidad y que sea asequible para las familias. De esta forma se procura su bienestar, así como el mejoramiento de su calidad de vida.

A pesar de ello, al menos la mitad de las personas en todo el mundo siguen sin tener acceso a una atención sanitaria de calidad. Se han visto obligadas a elegir entre la salud y otros gastos cotidianos, como alimentos e incluso un techo.

En tal sentido, la Cobertura Sanitaria Universal es un elemento clave en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), relacionados con la erradicación de la pobreza extrema, el acceso a servicios de salud de calidad e incremento de la equidad.

A continuación mostramos algunas acciones que podemos aplicar para contribuir con la salud personal:

  • Alimentarse balanceadamente. Evitar el consumo de alimentos y bebidas altamente procesados.
  • Hacer ejercicios regularmente.
  • Evitar el consumo de alcohol y sustancias estupefacientes.
  • Desplazarse en la medida de lo posible a pie o en bicicleta.
  • Mantener hábitos personales de higiene y limpieza diarios.
  • Apagar las luces que no se estén utilizando en el hogar.
  • Gestionar el manejo del estrés y la ansiedad.
  • Mantener hábitos de sueño saludables.
  • No automedicarse.
  • Usar el cinturón de seguridad en autos y utilizar cascos al ir en bicicleta o en moto.
  • Asistir a revisiones médicas periódicas.