Cada 12 de diciembre miles de fieles católicos abarrotan el Centro Histórico en de la Ciudad de Guatemala, específicamente los alrededores de la 8a. calle y 1a. avenida en donde se ubica el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, para venerar la imagen de la virgen del mismo nombre. La actividad se celebra a nivel mundial y Guatemala no es la excepción.

Fotografía de Salazar Ochoa

Esta antigua tradición  llena de color y de comercio informal las calles y avenidas de los alrededores por lo menos una semana, se pueden observar hasta estudios fotográficos improvisados sobre las aceras. Según los creyentes, la fecha se aprovecha como una oportunidad para pedir milagros a la Virgen de Guadalupe y agradecer por las bendiciones recibidas en su nombre de años anteriores.

Según historiadores versados en la materia, los actos devocionarios propios de la tradición católica mexicana se arraigaron en Guatemala a partir del conflicto armado interno, cuando muchos connacionales se vieron forzados a huir al vecino país para salvar sus vidas. Al volver del vecino norteño ya traían la tradición que en los años recientes ha ido adquiriendo cada vez más fervor entre la feligresía. Incluso una noche antes se celebra una serenata a la imagen de la virgen con varios mariachis dentro del templo católico.

 

sobre el origen de la tradición

Según la tradición oral mexicana, la Virgen María se le apareció a Juan Diego en el cerro del Tepeyac.  Ella mandó al indígena para que le dijera al obispo de México, fray Juan de Zumárraga, que construyera un templo para ella. El obispo le pidió a Juan Diego que le llevara una prueba. La Virgen, en una segunda aparición, le ordenó que cortara flores del lugar y las llevara el prelado. Ambos se admiraron al abrir la capa en las que llevaba envuelta las flores, pues milagrosamente apareció una imagen (de la Virgen) que desde entonces se venera con el nombre de Nuestra Señora de Guadalupe.

Fotografía de Salazar Ochoa