La mañana de este jueves se llevó a cabo el ya tradicional Desayuno Nacional de Oración por Guatemala, actividad impulsada por la organización conservadora evangélica gringa Herritage. Durante la jornada neo pentecostal el principal orador fue el presidente de la República, Alejandro Giammattei, quien fue precedido en su alocución por otros funcionarios públicos entre ellos el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Búcaro y la magistrada presidente de la Corte de Constitucionalidad (CC), Dina Ochoa Escribá.

Los discursos (al menos de los funcionarios guatemaltecos) estuvieron cargados de sosa religiosidad, falso nacionalismo y una visión de país bastante distorsionada de la realidad. El presidente Giammattei aprovechó la oportunidad para hablar sobre sus supuestos logros durante los casi 10 minutos que duró su intervención en donde se pronunció a favor de la vida y la familia, sin embargo, su discurso contrasta con un interesante y contundente dato presentado por el medio digital Quorum: las muertes de niños y niñas por desnutrición se duplicaron durante 2021 (51 guatemaltecos). Uno se pregunta cómo alguien es capaz de llegar a un desayuno de estos a tirar mentiras a diestra y siniestra, en fin, otro día profundizaremos sobre este mitómano.

Fotografía de Fernando Chuy

El jefe de jefes de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) se pronunció sobre la actividad así: «Yo no soy partícipe de este tipo de actividades, el Estado es LAICO debemos servir a los habitantes independientemente de nuestra religión, cada persona tiene el derecho de profesar su religión, sin embargo, en el ejercicio de su función debe ajustarse a la Constitución.»