Una de las peores situaciones que nos tocó vivir tras estar encerrados casi 2 años a raíz de la mugrosa pandemia fue la fragmentación cultural de nuestras tradiciones, creo que lo más duro de todas estas disposiciones erráticas e improvisadas de los ineptos que tenemos enquistados en el gobierno fue el estar incapacitados de despedir a nuestros familiares víctimas de Covid-19 como se merecían . Fue extremadamente doloroso ver cómo algunos de nuestros muertos eran metidos en bolsas negras y lanzados al hoyo sin la más mínima dignidad.

Pero bueno, espero de corazón que ese tipo de circunstancias deshumanizantes sean cosa del pasado y el día en que me toque partir hacia el descanso eterno mi familia y amigos me despidan con todas las de la ley: música, gritos desgarradores de alguna tía, las muchachas que he amado con vestidos bonitos, comida rica (tamales de pollo con aceitunas y alcaparras, así estilo navideños) y desde luego cantidades asombrosas de guaro.

Dejando a un costado la temática funeraria hoy vengo a advertirles sobre la inminente llegada de una de las tradiciones que en tiempos menos neoliberales y consumistas marcaba el inicio de la época navideña. Mañana es la tan esperada Quema del Diablo, con sus magníficos fogarones, especialmente los de la zona 3 de la Ciudad de Guatemala y aquel que vienen organizando desde hace algunos pocos años en Antigua Guatemala, Sacatepéquez. Las piñatas y los cuetes dotarán de fantasía y recuerdos la infancia de muchos guatemaltecos que recordarán épicas travesuras en el futuro.

La invitación hoy es a dejarse llevar por el espíritu de lo que nos identifica como habitantes de esta porción de Mesoamérica, acompañar a los más pequeños de nuestra manada en el magnífico viaje pirotécnico de fin de año para evitar tragedias y que la ropa del estreno no resulte chamuscada.

Fotografía de David Toro

No deberíamos dejarnos encandilar por estilos de vida que únicamente promueven el consumo,como el de las narconovelas colombianas y el de tantos farsantes e imitadores que pululan en cada barrio guatemalteco. Desde Indagador SVC sabemos que la tentación es fuerte, pero confiamos en que ustedes sabrán armarse de lo que les hace falta a muchos jueces del sistema guatemalteco para mandar a encarcelar a tanto político culero y ladrón que muy probablemente seguirá haciendo estragos cuando recupere la libertad y no perderá la oportunidad de seguir agarrando como si fuera piñata al Estado de Guatemala si otra vez nosotros permitimos que eso suceda, parece un extraño y estúpido círculo vicioso, espero estar equivocado.

Ya me estoy extendiendo demasiado y aún no he comentado todo lo que quisiera. La idea central va más o menos así: QUEMEN SU VERSIÓN CHAFA DEL PASADO, procuren construir un futuro mejor en compañía de la gente que más aman, al final nadie se lleva nada material de esta vida y lo único que les dejamos a nuestros descendientes es el recuerdo de lo que un día quisimos ser y ahí sí que solo Dios sabe si lo logramos o no.

Sigan las recomendaciones del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marn) y no vayan a ser majes de andar quemando dispositivos electrónicos, plásticos y químicos, porque estos  liberan sustancias tóxicas al aire y suelo, dañinas para el medioambiente. A lo demás, préndanle fuego, que ya mucho daño hacen las industrias como para que nosotros reprimamos las ganas de quemarlo todo y empezar de nuevo.

Fotografía de Fernando Chuy