Ayer en un giro trágico para sus intereses, a Diego Ariel Stella se le borró la sonrisa, cuando el Juzgado Pluripersonal de Sacatepéquez confirmó que siempre sí, que a pesar de las sucias maniobras de la defensa del argentino, este deberá enfrentar proceso penal por el delito de violación.

Ya van tres veces que Verónica Molina debe presentarse al tribunal para encarar a su agresor y exponer el episodio de agresión sexual. En las tres ocasiones la defensa ha intentado botar las declaraciones de la mujer damnificada quien durante la agresión en su cama mientras dormía gritó que no, extremo que hasta el mismo Stella reconoció en la audiencia, según un audio publicado por elPeriódico.

El sindicado declaró durante su intervención que percibió provocaciones de Molina y por eso decidió avanzar “en el calor de la situación”. La magistrada de la CC, Claudia Paniagua, quien representó a Stella en la primera audiencia intentó justificar el comportamiento de su cliente señalando que no había evidencias de violencia (golpes y hematomas) y que por eso no podía considerado como una violación, argumentos que han generado un profundo rechazo de la opinión pública y que no fueron tomados en cuenta por el juez Rocael Girón, quien ordenó que Stella enfrente a la justicia sindicado por violación con agravación.