La simple existencia de una ley de corte militar, implantada bajo una dictadura, a 36 años de vivir en la era democrática, debería convertirse en una pregunta existencial ¿Se dejó abierta la puerta para el retorno de regímenes autoritarios?

Todo el fundamento esgrimido para la aplicación de la ley de orden público está basado en una constitución YA DEROGADA, y sin embargo los güizaches asesores del gobierno continúan citándola como fundamento legal para hacernos vivir bajo una ley de corte marcial, donde constantemente se cita el término “militarizar” la sociedad.

Un gobierno democráticamente electo debe gobernar bajo la protección absoluta de los derechos que la constitución otorga a sus ciudadanos. Punto. Todo lo demás constituye una fachada de dictadura.

Fotografía de Jean Marie Simon

Es urgente derogar la ley de orden público que data de 1965 y emitir una nueva ajustada a los requerimientos que la Constitución Política de la República promulgada en 1985 impone, y debe hacerse con urgencia, de lo contrario, los dos años y medio que faltan de este gobierno y el que se pinta lo sucederá, traerán en definitiva un retorno fatal a la década de 1980.