A USTED NO LO VAN A DEJAR ELEGIR, A USTED LE VAN A NEGAR LA LIBERTAD DE DECIDIR.

Hago propias las palabras de Edmond Mulet. La crisis de la legalidad versus la legitimidad en la elección de nuestros representantes empieza a tomar una dimensión que nada tiene que envidiarles a los sistemas totalitarios. “Jugar a cartón lleno”, ni modo, así siempre ganamos. El truco está en quienes permitimos que compitan, si son nuestros compinches les hacemos la upa, si no, impedimos su participación. Y recordemos que en Guatemala no es necesario encarcelar a nadie, una denuncia espuria y un expediente fantasma es más que suficiente para que en los ojos de nuestro purísimo y casto Tribunal Supremo Electoral un candidato se convierta en ex –candidato. Ese mismo tribunal donde el falsificar un título de “doctor” si es aceptable, pero escribir un libro autobiográfico no.

Y en los ojos de ese tribunal también pesan los anteojos con los que se observa. Para muestra un botón, al expresidente Portillo le negaron su inscripción y el fundamento legal fue que había servido condena en EE. UU. por haber cobrado un cheque del gobierno de Taiwán, es decir, convicto con sentencia firme. Sin embargo, inscribieron al hoy diputado Ubico quien incluso preside la comisión de defensa del congreso a pesar de haber sido condenado y servido unos años en la cárcel en los mismos EE. UU., es decir, convicto con sentencia firme.

¿Entonces por qué a uno si y a otro no?

Pues los anteojos utilizados cambiaron de color. Hoy el mismo caso, se apercibe a los candidatos Edmond Mulet, Neto Bran y Roberto Arzú, de no promocionar su imagen. Se llega al ridículo que se apercibe a Martin Toc, quien ni siquiera tiene los 40 años mínimos para optar a la presidencia. Es decir, el TSE está apercibiendo a un ciudadano particular sin pretensión política. ¿De verdad?

¿Y las honorables señoras de siempre?

Esto es la máxima expresión de discrecionalidad del sistema. Una valoración totalmente subjetiva de que consiste promocionar su imagen. Podemos concluir que ningún personaje que emita opinión pública será inscrito. Si estas reglas hubieran estado en vigencia en la elección del 2015, Jimmy Morales no hubiera sido inscrito, pues aparecía constantemente en TV. Entonces sí se cumplió el dicho “ten cuidado con lo que deseas, se te puede hacer realidad”. Ni corrupto ni ladrón, pero mañoso y mafioso con título de doctorado.

¿En serio queremos seguir eligiendo desconocidos ignorantes y sin una visión de Estado?

Con la última reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, ley original que en mi calidad de Constituyente firmé y la cual transmitió nuestro espíritu de libertad absoluta de participación, se vio truncada. Es absurdo limitar una campaña electoral a tres meses en un país que carece de un idioma común, que carece de todo tipo de medios de comunicación para transmitir un mensaje coherente y donde la maquinaria de los cuerpos de influencia dominan. Más que absurdo es literalmente imbécil. Pero eso fue lo que nos ganamos por legislar en medio de la coyuntura, donde los hábiles operadores políticos de siempre vieron la oportunidad de tener en la mano el machete para cortar la cabeza a quien los incomodara, vedando así para siempre la posibilidad de una elección verdaderamente libre.

Cuando se niega la libertad de decidir… ¿De qué elección hablamos?

Mi abuelo decía “la ley es de hule y los juzgados de chicle”. Pues mayor razón en el presente caso. Una ley que se estira y encoje a voluntad del titiritero y tribunales que se amoldan según la presión que se les aplique para escupir al incómodo o tragarse al compinche.

Y entonces ¿Frente a que panorama estamos?

Candidatos y candidotes, una serie de personajes oscuros y desconocidos, con plata eso sí, pero sin ninguna visión de Estado ni capacidad de análisis propio, buscando enriquecerse lo más rápido posible y del bien común, ni lo comunes que son ellos….

Hoy que Ucrania es centro de atención mundial vale la pena exhortar a los lectores a que se informen de la Revolución Naranja de 2004 y de la Revolución de la Dignidad del 2014 en ese país. Es ni más ni menos lo que nuestra patria necesita.

Y ojalá de esas revoluciones salga como líder un payaso como Zelensky, que en dos semanas paso de ser comediante a héroe de guerra.