El gobierno de los Estados Unidos sigue endureciendo su política migratoria y más allá de que el canciller Pedro Brolo siga llenándose la boca con lo “excelente” que es nuestra relación estratégica con México y los Estados Unidos, la realidad que sufren los migrantes guatemaltecos es otra. Desde las más viles expresiones de violencia hasta las condiciones inhumanas en que son deportados y abandonados a su suerte en la frontera El Ceibo miles de guatemaltecos que sufren una serie de vejámenes cuando intentan hacer realidad el sueño americano, la postura tibia del ministerio de Relaciones Exteriores deja mucho que desear.

Para terminar de ajustar esta terrible situación, William Popp, embajador de Estados Unidos en Guatemala anunció que a partir de esta semana su país duplicará los vuelos que llegan a nuestro país con deportados, es decir a partir de ahora llegarán 260 guatemaltecos deportados cada día al Aeropuerto Internacional La Aurora.

Un hombre carga a su pequeña hija en el paso fronterizo El Ceibal. Fotografías de Esteban Biba

A criterio de las autoridades gringas, los migrantes que intentan cruzar su frontera representan un riesgo para la salud pública de sus ciudades y por eso a partir de esta semana acelerarán los procesos de deportación para que los retornados no pasen mucho tiempo en los centros de detención y se expongan a contagios de Covid-19.

Según el mero tatascán diplomático gringo en Guatemala, en los últimos meses más de 30,000 guatemaltecos han intentado abandonar su miserable vida en Centroamérica para conseguir mejores oportunidades en Estados Unidos.

No obstante, no todos los migrantes serán deportados vía abreviada, ahora cualquier migrante reincidente, es decir que ya esté fichado por el sistema de justicia gringo por el delito de inmigración ilegal deberá pasar primero una temporada en la cárcel.