Fotografía de Esteban Biba

Las políticas públicas son creadas de manera temporal o permanente para satisfacer algún tipo de necesidad de una comunidad o de toda la sociedad en un país, aunque regularmente aparecen luego de determinada crisis,  idealmente no sería necesario que se crearan tantos programas o tantas políticas, si por ejemplo existiera una postura estatal dirigida a destinar recursos materiales y económicos a mejorar el acceso de la población a capacitaciones, formación, educación formal, sobre todo a programas de desarrollo que permitan que las personas, especialmente las mujeres planifiquen mejor su propio futuro.

La inversión social se requiere especialmente en los departamentos que presentan mayor rezago y exclusión, en aquellos lugares con menos acceso a la alimentación o con altos niveles de desnutrición. Para empezar, se requiere de la construcción o mejoramiento de las vías de acceso, con ello se mejorará el comercio interno, pues no debe olvidarse que esas poblaciones también constituyen un grupo de consumo.

Luego de ello, a través de la educación, promover mejores oportunidades, especialmente el impulso o la garantía del buen vivir que en breves palabras se entiende como la posibilidad de contar con oportunidades que permitan satisfacción desde el nacimiento hasta la muerte, pero sin olvidar que para alcanzar este nivel se requiere de una serie de aspectos, entre los que se puede mencionar lo expresado por Mía Palacios, quien menciona que uno de los aspectos que mayor influencia ejercen en esta crisis se encuentra en la ausencia de educación sexual y por lo mismo  de prevención, debido a que en las áreas rurales observamos a familias compuestas por parejas jóvenes con 5 hijos, viviendo con escasos ingresos puesto que no devengan ni el salario mínimo para el campo.

Se puede llegar a comprender a manera de conclusión que la pobreza de quienes enfrentan crisis alimentaria podría deberse a la poca atención que desde el Estado se brinda, especialmente por la ausencia de oportunidades para los habitantes, pero que a la larga se centra en la mujer en todas sus edades, pues desde niñas se les veda cualquier tipo de oportunidad para poder alcanzar la igualdad frente al hombre.

En el futuro se podrá avanzar en el desarrollo económico, social y democrático del país, siempre y cuando se brinde igual atención a cada departamento del país, de tal forma que se promueva la inversión y el turismo en igualdad de condiciones para todos los municipios y aldeas.

Fotografía de Esteban Biba