Se declaró con lugar la impugnación presentada por la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (Feci) en contra de la clausura de un caso por el lavado de 53 melones de pajarracos verdes de pecho rojo, “presuntamente” ejecutado por el colombiano William Darío Molina Ruiz, enchachado recientemente junto al abogado del diablo, Francisco García Gudiel (alias “ el Gato”). Esto quiere decir que el caso ha sido reabierto, sumándole a esto que el MP presentó nuevas acusaciones ante el Juzgado Octavo Penal, para terminar de hacerse bajado al pobre Molina Ruiz.

Según las indagaciones de 2018, una estructura criminal liderada por Molina lavó más de Q50 melones utilizando una casa de cambio, justificando la tranza en una supuesta compra masiva de ganado.

Molina Ruiz también está siendo enhebrado penalmente en el Juzgado de Mayor Riesgo “D”, a cargo de la inquisidora Erika Aifán, en el caso “Asesoría Legal”, una operación de lavandería de activos en la que Molina y alias “el Gato”  higienizaron  59 melones de varas.

Fotografía de Lourdes Arana

 

QUÉ ALEGRES VIVEN LOS EMPRESAURIOS, EN-LAS-EMPRESAS-DE-CARTÓN…

La Fiscalía dio a conocer que el cocalero Molina Ruiz, ingresó al país en octubre de 2015, en un vuelo procedente de San José, Costa Rica. Al instalarse en territorio guatemalteco, fundó las empresas Galcorsa e Inmasa, para realizar la compraventa de ganado y  para la compra-venta de bienes inmuebles, respectivamente. Ambas empresas cartón.

La estructura criminal transaba de arribabajo, moviendo ilícitos diarios de entre US$10 mil a US$200 mil, tres veces por semana, de El Salvador a Guatemala, y de Guatemala a tierras cocaleras.