El presidente de los 57 salarios mínimos mensuales, Alejandro Giammanetti (Aka “Lord Ivermectina”, aka “Alejandro Giammattei) le regaló (literalmente) al Instituto de Previsión Militar (IPM) una finca de 592 mil 591 metros cuadrados contigua a la pista aérea del Aeropuerto de San José, Escuintla, para que los cuques tengan su propio espacio en una “Zona de Desarrollo Económico Especial Pública”, un área extra-aduanal para el desarrollo de bienes y servicios industriales y comerciales, y a la vez puedan construir una carretera para el paso de vehículos que transportan combustibles… Se oye bonito, pero la verdad es que con el récord de corrupción del IPM desde épocas difíciles de recordar, termina siendo poco aconsejable…

Cuatro días después de haber asumido la presidencia, Lord Ivermectina, anunció con algarabía la construcción de un Aeropuerto Internacional de Carga en Puerto de San José, Escuintla (el primero en Centroamérica), al que se traslade “todo el tema de carga que viene por el Aeropuerto (…) la Aurora”.

El proyecto furula dentro de las estrategias económicas del Plan General de Gobierno 2020-2024, que impulsa las zonas francas, zonas económicas industriales, recintos aduaneros.

Este maléfico plan, avanza a paso de vencedores… Y es que, entre otras cosas, prevé desarrollar una verdadera zona franca para el beneficio de los vampiros extranjeros que vienen a hacer su agosto a la banana republic.

Y hoy sabemos, gracias a una investigación de elPeriódico,  que el principal socio del proyecto será el históricamente nefasto IPM, fondo de jubilaciones de los chafarotes, que se encargará de invertir y administrar la llamada “Zona de Desarrollo Económico Especial Pública”.

La Dirección de Catastro y Avalúo de Bienes Inmuebles (Dicabi) del Ministerio de Finanzas Públicas, estimó el terreno regalado con un valor fiscal de 14, 484, 422.77 melones de quetzalcuacos, pero el valor de calle podría tener dimensiones más demoníacas.

Por supuesto, la preocupación del homínido guatemalensis interesado por la realidad social, debe girar en torno a que el IPM va a embucharse aproximadamente el 70% de lo que se cobre a cada maquila que funcione dentro de la zona extra aduanal… O sea, como siempre, esa institución parásita —porque ni estamos en guerra ni queremos acabar con el narcotráfico, aparentemente…— seguirá mamando gratuitamente del Estado, mientras otras áreas prioritarias continúan en la lipidia. Hay que recordar que todo aquello del contrabando y el uso corrupto de las aduanas, es una invención de los chafas… Además que, claro, el Ejército no es una entidad especializada en la administración económica, y eso debe bastar para ver esta ridícula estafa frente a nuestras atrofiadas narices…

Recordemos que esa área de “desarrollo especial” es una en donde las empresas que ahí se instalen, gozarán de una exención del cien por ciento del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) por 10 años; una suspensión temporal del IVA, derechos arancelarios y demás cargos en la importación de mercancías y materia prima… Tampoco tendrán que pagar IVA por todos los “hechos y actos grabados realizados” ahí dentro “cuando sean destinados a su exportación… En fin que será el cochinito del ahorro para algunas gentes, pero no tanto así para el interés general del país.