La Corte de Constitucionalidad (CC) emitió un nuevo fallo que reactiva distintas evidencias que el Ministerio Público podrá usar en contra de la turbulenta exmagistrada de la Corte Suprema de Justicia, Blanca Stalling acusada en por tráfico de influencias.

Quien le puso el dedo a Blanquita fue Carlos Ruano, juez que estaba a cargo del caso de Otto Fernando Molina Stalling. El togado asegura que en el año 2017 la exmagistrada lo presionó para que resolviera a favor de su torcido hijo, quien en aquel entonces estaba siendo enhebrado en el caso IGSS-Pisa, donde fallecieron un montón de pacientes renales por culpa de la maldita corrupción.

La defensa de la malograda exfuncionaria del Organismo Judicial (OJ) había utilizado un recurso de amparo con el que pretendía que no se tomaran en cuenta declaraciones de distintos testigos, reportes de telefonía móvil y algunos videos de cámaras de seguridad, pero la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) ni lenta ni perezosa zampó una apelación la cual fue aceptada por la CC.

Como algunos de ustedes memoriosos lectores recordarán, Blanquita Stalling intentó buscar resoluciones que beneficiaran al chinche de su hijo, esto lo hizo, aprovechándose de su posición en el OJ. Sin embargo, el tiro le salió por la culata cuando el juez Ruano la chilló y tuvo que huir hasta que la agarraron caída y bien disfrazada con una pelucona y lentes oscuros en una abarrotería de la Ciudad del Futuro.

Ahora la FECI tiene el visto bueno para usar las declaraciones de Rony López (magistrado de la CC) y de Carlos Ruano (juez) como anticipo de prueba. Mientras tanto Stalling seguirá bajo arresto domiciliario y su audiencia será reprogramada esperemos pronto para ver una condena feliz.