Vivian Sucely Hernádez Cruz de 23 años desapareció misteriosamente el 6 de septiembre en el municipio de Sansare, El Progreso. Sus angustiados familiares al no saber sobre su paradero presentaron al día siguiente una denuncia ante las autoridades correspondientes quienes activaron inmediatamente la alerta Isabel-Claudina.

 

UNA MENTE INGENUA Y CRIMINAL

El Comando Antisecuestros de la División Especializada de Investigación Criminal (DEIC) de la Policía Nacional Civil (PNC) entró en acción luego de que la familia de la supuesta víctima recibiera llamadas telefónicas intimidatorias donde exigían una 10 mil quetzales en efectivo para liberar a Vivian Sucely.

A través de la utilización de técnicas de inteligencia policial e investigación criminal la Unidad Antisecuestros desplegó una serie de operativos para asesorar y manejar la crisis acompañando a la familia de la “víctima” y así se logró establecer que Vivian Sucely se encontraba en Momostenango, Totonicapán, desde donde exigían el dinero para su liberación.

 

ELLA MISMA LLEGÓ A RECOGER EL DINERO

Los agentes del Comando Antisecuestros se desplazaron hacia Momostenango donde observaron a una mujer con característica físicas similares a las de la “secuestrada” quien caminaba libremente por el sector y se sorprendieron aún más cuando fue ella misma quién llegó a recoger el dinero por su «liberación»; al ser identificada se estableció por medio de su DPI que se trataba de Vivian Sucely Hernández Cruz. Al efectuarle un registro se le encontró el teléfono celular desde donde realizaban las llamadas para exigir el pago.

Vivian Sucely fue llevada por las autoridades ante los tribunales correspondientes para que la justicia guatemalteca le pegue la enhebrada correspondiente.