Familiares de personas en sus últimos años de existencia, pusieron el dedo sobre la crisis en los centros de vacunación contra la Covid-19 en Petén, al parecer, sumado al calor infernal de esa hermana república, se suma que estos lugares funcionan de manera caótica y están hacinados hasta la calanchina…

“Vine desde las 7:00 horas con mi mamá, que es una persona con discapacidad; son las 12:30 horas y sigo esperando, no hay información precisa y solo cuatro personas atienden a cientos de adultos mayores”, dijo la ciudadana preocupada Ángela Ramírez.

“Se necesita más personal de registro, la fila de adultos mayores va lenta y hay personas discapacitadas en el sol, debe de crearse una mejor logística, por lo menos atender a adultos mayores con discapacidad en lugares más adecuados”, opinó el periodista Jari Chan.

Chan dice algo bien lógico y que “hay riesgo de más contagios”, con el nivel de aglomeraciones que están ocurriendo en ese departamento dejado de la mano de Dios. Tal parece que la cura resultará peor que la enfermedad…

¿Usted qué opina, amable lector? ¿Es tiempo de entregarnos al pánico?

Fotografía de Esbin García