Parece que Daniel Ortega del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se llevó otra vez las elecciones presidenciales en la vecina Nicaragua. El exguerrillero sandinista lleva en la silla presidencial desde 2007.

Poco a poco se van oficializando los resultados de su evidente, inminente y cuestionada por muchos, victoria en las urnas luego de que su gobierno se encargara de encarcelar a la mayoría de rivales políticos que pudieron haberle hecho algún contrapeso en los sufragios que se realizaron el pasado domingo.

Lo interesante de esta historia es que Giammattei y el Cacif salgan a ladrar su preocupación por el clima político que viven los nicas desde hace casi dos décadas. Es como si hasta hoy se hubiesen dado cuenta de lo yuca que está allá la situación.

Giammattei a través de sus achichincles en el ministerio de Relaciones Exteriores dijo que “lamenta que no se haya cumplido con las condiciones para unas elecciones libres, justas, basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo, el régimen plural de partidos y organizaciones políticas, y la separación e independencia de los poderes públicos.”

En fin, ya viene el día de los Inocentes.

Comunicado desde la Ciudad del Futuro.