Un retroceso constituye la persecución que se ha estado produciendo contra quienes hasta hace poco tiempo dedicaron su vida a trabajar contra la corrupción o la justicia a través del fortalecimiento del Estado y de los entes encargados de la administración de justicia.

Hoy me referiré a la persecución que se produce contra Nineth Montenegro quien desde su adolescencia dedicó su vida a promover el fin de la impunidad, el respeto a los derechos humanos y mejores condiciones de vida para la mayor parte de la población.

Luego de esa trayectoria hoy enfrenta cargos penales por inconvenientes administrativos, que en su momento fueron aclarados y resueltos y que ahora por haber sido la secretaria general se convierte en la supuesta responsable.

Ha sido víctima de una confabulación que se inició hace muchos años, cuando grupos poderosos vieron que podían utilizar su partido para fines personales, pero que frente a su oposición por entregarlo, encontraron la venganza en el castigo, causándole con ello la imposibilidad de haber sido reelecta en 2019 y de que el mismo partido sobreviviera.

En esta venganza que se ha esgrimido contra Nineth han participado quienes se vieron perjudicados por su fiscalización, pero también supuestos aliados que buscaron siempre su apoyo para alcanzar sus objetivos, esos aliados supuestos buscadores de la justicia se alinearon con los grupos más oscuros para encausar estas acciones en su contra.

Ahora se encuentra a punto de enfrentar a un juez o jueza, porque no hay claridad sobre quien decidirá si será juzgada o no. Ella con la confianza de tener la razón se presentará, pero siempre existe el peligro de que haya una decisión política que busque causarle tanto daño como forma de venganza debido a que ella misma permitió que al menos Q25 mil millones fueran ahorrados por el Estado, al haber impedido actos de corrupción.

Con la salida de Nineth del escenario político se ha generado un vacío que ha sido aprovechado por grupos poderosos que actúan ahora con total impunidad, sin que haya una sola voz desde el Congreso que se oponga a esos abusos.