SIN TAPUJOS

 

Es importante que se conozca la trayectoria perversa de Mynor Moto exjuez del ramo penal, porque hay gente mal intencionada o ilusa que confunde las picardías de este abogado aludiendo de izquierdistas o socialistas a los que están en contra de sus actos maliciosos, cuando la corrupción y la arbitrariedad no tienen bandera política-ideológica, ya que en ambos lados (izquierda y derecha) hay gente decente y puerca.

Fotografía de Fernando Chuy

Para nadie es un secreto que las pretensiones de Mynor Moto para llegar por escasos dos meses como magistrado titular a la Corte de Constitucionalidad (CC), es para resolver de inmediato asuntos obscuros, para favorecer a las mafias enquistadas en el sector público, como también beneficiar al crimen organizado, al narcotráfico, y al Pacto de Corruptos, pues nadie le asegura que si se vuelve a presentar por el Colegio de Abogados (CANG), gane otra vez su nominación para un período de cinco años.

A Moto ya no se le debe decir juez, porque ya lo dejó de ser, aunque haya solicitado la excedencia, y por eso era también su insistencia de asumir la magistratura, porque ha perdido la inmunidad que gozaba como juez.

Moto tiene que estar consciente si se considera un verdadero profesional del derecho, que no puede ocupar la magistratura, hasta que no se resuelvan las impugnaciones que pesan contra su elección en la instancia de los Colegios Profesionales, más las apelaciones y amparos interpuestos ante la CC.

Si Mynor Moto se encontrara limpio de todo lo que se le imputa, afrontaría con valentía a la justicia entregándose para dilucidar su situación, pero como sabe que sus actuaciones han sido obscuras, al margen de la ley, y privilegiando a los deshonestos, ha optado por esconderse o huir para no ser capturado.

En un artículo hacía referencia a que todos estos funcionarios corruptos parece que no les importa pasarse llevando a sus familiares más cercanos, (padres e hijos), pero viendo un matutino, me doy cuenta que la esposa de este malandrín, Jesica Magaly Ramírez Díaz de Moto, trabaja en el Instituto de la Víctima como abogada, pero “casualmente”, también trabajan en esa institución los parientes de personajes muy cuestionados por ser unos pícaros, entre ellos están: Sandra Raquel De León Torres, hija de Sandra Torres, brindando asesoría en temas de comunicación, ella es licenciada en Diseño Gráfico. También trabaja ahí María José Recinos Chavarría, hija del alcalde de Barberena, Santa Rosa, Rubelio Recinos y de la exdiputada Aracely Chavarría de Recinos -ambos muy impugnados por sus acciones en sus cargos-. María José fue candidata a diputada al Parlacen por el Partido Unionista, pero como no ganó le dieron una plaza en el Instituto de la Víctima como “Orientadora” ¿de qué? A saber, pues ella dirigió un restaurante de la familia que también vendía comida al Estado a través de un testaferro.

En la misma institución trabaja Mariel Giordano Grajeda, hermana del deshonesto exdiputado Juan Manuel Giordano. Mariel es arquitecta y es asesora del Instituto ¿de qué? A saber.

Y ¿quién dirige el Instituto de la Víctima? Pues nada más y nada menos que Alejandra Carrillo, quien fue congresista del Partido Patriota y en la administración de Pérez Molina fue una de las funcionarias más cercanas a la delincuente Roxana Baldetti, habiendo dirigido la CONJUVE. Posteriormente en el desgobierno de Jimmy Morales, fue nombrada directora del Instituto de la Víctima, siendo su primera directora.

Reseño esto, porque es importante que la gente se entere de cómo a las instituciones públicas las utilizan de oficinas de empleos para los parientes de los funcionarios o exfuncionarios que se han distinguido por ser parte de las mafias del país.

Seguiremos atentos a ver cómo se desenmaraña esta novela entre el bien y el mal, entre la valentía y decencia de la jueza Erika Aifán quien autorizó la captura del exjuez por conspiración para la obstrucción de la justicia, y entre las inmoralidades de los 82 diputados transeros, y las vilezas de los magistrados de la Sala Primera Civil y Mercantil.