Tal y como lo ha demostrado la reciente experiencia chilena, las candidaturas independientes, han permitido que sean electas nuevas personas como diputados. Hoy a una asamblea constituyente, pero seguro será la tendencia a seguir como voluntad de la gente.

En Guatemala, debemos seguir los ejemplos de otras democracias más desarrolladas y en ese sentido, poner en práctica éste y otros mecanismos que aumenten la participación ciudadana y mejoren la forma en que elegimos a nuestras autoridades.

Es necesario impulsar reformas en la elección de la autoridad más cercana a la población, EL CONCEJO MUNICIPAL, encabezado por supuesto por el alcalde. Se han propuesto reformas para “fiscalizar” al alcalde pero deberíamos pensar en reformas a la elección del Concejo.

Para empezar, en distritos como la ciudad capital, debería elegirse un concejal por cada zona, quien a su vez debería ser el alcalde auxiliar, para evitar que dicho alcalde sea nombrado y “contratado” por el alcalde, ya que responden a los intereses de éste y no de la gente. Esto impulsaría nuevos y mejores liderazgos a nivel local, de gente que verdaderamente conozca y trabaje por su zona.

Otra posibilidad sería, que el candidato a alcalde (no ganador) sea quien asume como concejal, si obtiene votos suficientes, ya que es éste quien encabeza la planilla y es además, el líder político de la misma. Así el concejo tendría más representatividad política y democrática.

En la actualidad, quien asume son los concejales de la planilla que muchas veces son desconocidos o no contribuyeron activamente a la propia campaña electoral. Desafortunadamente, como no tienen ningún vínculo con la población, terminan aliándose al alcalde ganador.

Y si realmente se quisiera un sistema más democrático, se debería eliminar la planilla para la elección municipal. El alcalde debiera ser electo en forma individual, al igual que los concejales quienes serían electos, de nuevo, por cada zona de la ciudad. Así se tendría un concejo municipal más independiente del alcalde, y que realmente trabaje no solo por cada área de la ciudad sino que apoye al alcalde o se oponga a sus decisiones si éstas no son beneficiosas para el municipio.

Si queremos una mejor democracia, atrevámonos a pensar en soluciones diferentes, en reformas de fondo, y en construir un sistema fundamento en el ciudadano (a)…