SIN TAPUJOS

El lunes 23 del presente mes será memorable para la población honesta, algunos fuimos testigos a través de la televisión del desarrollo de la sesión del Congreso de la República, y pudimos advertir cómo los aliados que estuvieron al principio de la gestión de Alejandro Giammattei se empiezan a ir, la mazorca se está desgranando, quizá será por muchas razones, pero me imagino que quieren zafar bulto antes de verse embarrados con las asquerosas negociaciones del desgobierno y después salgan más perjudicados que beneficiados.

Allan Rodríguez, presidente de la junta directiva del Congreso de la República, convocó a las 14 horas al pleno a sesión ordinaria, pero por la mala educación característica en él, inició las 18 horas o sea con 4 horas de atraso, para que el pleno conociera, ratificara, modificara o improbara el Decreto Gubernativo 7-2021 que reformaba el artículo 6 del Decreto 6-2021, y que le daba vida jurídica al Estado de Calamidad impuesto por Yamaneti.

De los 160 legisladores que conforman el Congreso, estuvieron presentes 157, únicamente hubo 3 ausentes, escenario que nunca se había dado, pues a duras penas se han logrado que haya quorum para la celebración de estas.

Pudimos observar que después de cuatro horas de espera de los parlamentarios, Rodríguez convocó a los jefes de bancadas, me imagino para ponerse de acuerdo sobre el desarrollo de esta, pues no se escuchaba lo que charlaban.

Ya iniciada la sesión, hubo encendidos discursos en los que señalaban la conveniencia de no aprobar el Estado de Calamidad, porque era darle otro cheque en blanco a la ministra de Salud Pública para que siguiera con los sucios negocios, adquiriendo las medicinas y equipos libre de cotización y licitación. También estuvieron los típicos arrastrados que al hablar se notaba que eran los inconfundibles gallogallina, no tienen el valor de decir directamente si están o no de acuerdo, adornan sus discursos con demagogia, pero no llegan al grano, para que al final votan a favor del oficialismo. Y claro no podían faltar los discursos de los oficialistas, que mejor habrían hecho en quedarse calladitos, dijeron tantos disparates que, en lugar de ayudar a obtener los votos que necesitaban, envalentonaron a la oposición y fueron abucheados.

Entre las bancadas de los partidos que siguen apoyando a Giammattei se encuentran las más descalificadas y que son parte del Pacto de Corruptos, hablo de la UCN, PAN, VIVA, PODEMOS, TODOS, VAMOS y UNE (la facción de Sandra Torres). Algo increíble pero así es la politiquería, Sandra Torres, según lo manifestaba Alejandro Giammattei, tuvo que ver con su captura por lo sucedido en Pavón cuando este estuvo de director del Sistema Penitenciario, ya en la campaña política que ambos llegaron a la segunda vuelta, Yamaneti dijo que no iba a descansar hasta no ver en la cárcel a Sandra Torres, ahora, son grandes aliados, y claro, la porquería que camina por todos lados, en algún momento coinciden, y así es la relación Sandra-Giammattei.

De los 157 legisladores que estuvieron presentes, 103 votaron a favor de la improbación del Estado de Calamidad y 54 comprometidos con la corrupción votaron en contra. Las alianzas con el partido oficial se están desmenuzando, y es lógico porque conforme pasan los días más nos acercamos a las próximas elecciones, y los partidos tienen que ver cómo dejan solo a Giammattei.

Se acabó la fiesta y la danza de los millones, porque cuando se pierde una votación en el Congreso como la del lunes pasado, las posibilidades de sobrevivencia son mínimas, el rechazo popular cada vez crece más y el abandono internacional se puede dar en cualquier momento. Sus berrinchitos de aprendiz de dictador se le tienen que ir, debe andar con pies de plomo, la población está harta y su salida del Guacamolón cada vez es más pronta.