Las víctimas de Covid-19 van en aumento, oficialmente a punto de alcanzar 10,500 casos de personas que no han logrado sobrevivir a la pandemia, la mayor parte de las muertes se ha producido en los últimos meses, cuando ya debiera haber llegado la totalidad de las vacunas que fueron pagadas.

Siempre existe la sospecha que el número de personas muertas derivado de complicaciones con Covid-19 podría ser mucho mayor debido a que no se reportan todos los fallecimientos que se producen en viviendas y en comunidades donde no hay médicos o no se tiene acceso a medicinas. Se estima que al menos podrían ser 4 mil casos más.

Como se ha dicho reiteradamente, con prevención es posible detener el contagio y evitar que sigan falleciendo guatemaltecos y guatemaltecas, pero debido a errores que se han cometido y a ausencia de transparencia en la adquisición de las vacunas, Guatemala es uno de los países que en el mundo presenta los índices mas bajos en vacunación.

Los hospitales se encuentran abarrotados, no hay suficientes camas para recibir a las personas que han sido contagiadas. En la mayoría de los casos quienes dan positivo de Covid-19 son enviados a sus casas, donde contagian al resto de la familia provocando de esa manera que el pico del contagio no haya llegado.

Fotografía de Simone Dalmaso

La población se encuentra en condiciones de extrema vulnerabilidad, de poco o nada han servido las medidas que se han impulsado por parte del gobierno, debido a que podrá habar estados de prevención, limitación de derechos, pero en tanto no se cuente con un sistema de salud eficiente, abastecimiento de medicinas y vacunas, la población continuará en peligro.

Hoy está demostrado que el 60% de la población desea vacunarse de manera inmediata, lo único que los detiene es la carencia de los insumos para que se produzca la inmunización.