Fe y Alegría, una institución educativa con proyección social

SIN TAPUJOS

No todo anda mal en nuestro país, por la Semana Santa, una época de reflexión y espiritualidad he decidido escribir sobre una institución de servicio que está haciendo mucho por la niñez y juventud más vulnerable de Guatemala.

Nuestro país carecía de una alternativa innovadora de educación popular, con verdadera vocación de servicio de alta calidad dirigida a la población más marginada, y es cuando llega a Guatemala una gran institución, Fe y Alegría, hace 45 años de existencia positiva con proyección social, que ofrece educación gratuita de calidad, contribuyendo al desarrollo social y humano de las comunidades más necesitadas, sirviendo a la educación nacional gracias al aporte de fondos públicos del Estado, de la cooperación nacional e internacional

En 1980 abre sus puertas la Escuela Nueva Vida de la mano de las hermanas Dominicas del Rosario como parte del proyecto habitacional del mismo nombre, que nace como consecuencia del terremoto de 1976.

Actualmente Fe y Alegría, atiende a más de 16,000 estudiantes en los niveles preprimario, primario, ciclo básico y diversificado que ofrece en 53 centros educativos ubicados en 9 departamentos del país, en donde se brinda educación gratuita, basada en valores y se implementan programas de nutrición escolar, educación técnica, liderazgo juvenil, ciudadanía, igualdad de género, prevención de la violencia, formación a padres y madres de familia, entre otros. Esta misión es compartida en 22 países en Latinoamérica, África y Europa, constituyéndose como una de las mayores redes de educación popular en el mundo que busca lograr una verdadera transformación social a través de la educación

Para desarrollar su misión, Fe y Alegría cuenta con más de 900 educadores comprometidos con la educación de calidad que la niñez y juventud guatemalteca se merece.

Fe y Alegría hace una opción por los más pobres, y en coherencia con ella escoge a los sectores más necesitados para realizar su acción educativa y de acción social, desde allí, dirige a la sociedad en general su reclamo constante en búsqueda de un mundo más humano.

Fe y Alegría lucha tenazmente por garantizar el derecho a la educación de los más vulnerables, por eso cuenta con diversas alianzas establecidas con el sector público y privado, las organizaciones sociales, obras de la Compañía de Jesús, redes en favor de la educación y las familias de las comunidades donde está presente, para lograr esa justicia tan atropellada y pisoteada

Fe y Alegría es más que una escuela en donde que se adquieren conocimientos. Un ejemplo de lo anterior es el Centro Fe y Alegría No. 6, ubicado en la Aldea Lo de Coy, Mixco, que en 1980 abre sus puertas a la comunidad Nueva Vida gracias a la iniciativa de las hermanas Dominicas del Rosario, que dos años después ceden la administración a Fe y Alegría por problemas financieros. A partir de ese momento, anualmente se brinda educación a aproximadamente 650 estudiantes, desarrollando programas como “Leer en un clic” para fortalecer habilidades lectoescritoras, el proyecto “Formándome por mis sueños” que nace de la inquietud de un grupo de jóvenes entusiastas con las orientaciones de un padre de familia voluntario y su profesora para iniciar un emprendimiento de manera empírica que posteriormente se convierte en el proyecto Jóvenes Emprendedores para facilitar la certificación de jóvenes en talleres técnicos y en emprendimiento, el cual ha demostrado ser ejemplo de innovación con enfoque de transformación personal para los estudiantes, sus familias y su comunidad.

Fe y Alegría hace una opción por los más pobres, y en coherencia con ella escoge a los sectores más necesitados para realizar su acción educativa y social, desde allí, dirige a la sociedad en general su reclamo constante en búsqueda de un mundo más humano, solidario y justo.

Me honro en contribuir con Fe y Alegría, ya que he tenido la oportunidad de impartir capacitaciones sobre emprendimiento a los jóvenes estudiantes del Centro No. 6. Dentro de la formación es parte muy importante el crecimiento personal, espiritual y académico, ya que esto les va a permitir a los jóvenes desarrollar mucha autonomía y motivación para que puedan tener aspiraciones de vida.

Congratulo al personal que ahí labora, por dar todo de sí proporcionando esperanza a miles de niños y jóvenes marginados del desarrollo, y por también dedicar la mayor parte de su tiempo por los más pobres, y encontrarse en la búsqueda de un mundo más humano.

Albert Einstein escribió que “La palabra progreso no tendrá ningún sentido mientras haya niños infelices”.

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