Debemos ser más humanos

El objetivo de vivir en sociedad es ayudarnos entre sí, que unos hagan una cosa y otros las demás, pero siempre con el fin de lograr el bien común. De hecho, esa es la razón de ser del Estado, entendido en su totalidad, no sólo al gobierno sino a sus habitantes, su territorio y sus instituciones.

Fotografía de Fernando Chuy

Pareciera que este objetivo se ha perdido. Pareciera que el fin último de la sociedad que es convivir mejor entre nosotros, ha quedado de lado. Por eso es tan necesario que esta pandemia nos haga más humanos. Que la nueva normalidad implique un mejor trato para con nuestros semejantes.

Debemos lograr y exigir que los funcionarios públicos vean a un ciudadano como un ser humano, no como usuario, no como enemigo, no como una carga. Recordemos que hoy se es funcionario y mañana serán ciudadanos tratando de obtener una resolución positiva o al menos una explicación.

Es necesario, por ejemplo, que los hospitales, públicos o privados, brinden información a los pacientes y a sus familiares. Más ahora, por este virus tan agresivo, que ha golpeado tanto a la población. Es necesario ponernos en la situación de quien está sufriendo, por estar enfermo o por un ser querido. A veces una palabra o una información amable y clara hacen una enorme diferencia.

La sociedad vive “una impotencia” casi generalizada. El encierro obligado, la corrupción desmedida y continua, los titulares de negocios fraudulentos, la pasividad de los órganos de investigación, el mal trato en las instituciones y la impaciencia de algunos funcionarios son solo algunas de las causas de nuestra desesperanza. Pero nada justifica que dejemos de ver a nuestros vecinos como seres humanos, y como alguien necesario para que nosotros mismos vivamos mejor.

Debemos reflexionar y preguntarnos, ¿cómo me gustaría ser tratado? ¿Me gustaría que mi vecino haga lo que quiera en “su propiedad” a pesar de que eso perjudique la vida en común? ¿Me gustaría ser tratado como “paciente” y no como humano? ¿Me gustaría que un pariente sufra porque no hay medicinas a causa de la corrupción de la cual alguien ha sido parte? ¿En qué sociedad quiero vivir? Y ¿Cómo quiero ser recordado?

Es posible una sociedad diferente. Para lograrla solamente debemos ser más humanos y recordar que todos y todas somos parte de esa comunidad.

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