¿Cuánto más durará el coronavirus? Y otras preguntas de la niñez guatemalteca

La sociedad guatemalteca expresa durante un día al año sus “buenas intenciones” hacia los niños, sin embargo, este 1 de octubre fue de manera distinta, en virtud de los efectos provocados por la pandemia COVID-19, que sigue estando presente y continuará por un buen tiempo más.

Fotografía de David Toro

Desde la Coordinadora Institucional de Promoción por los Derechos de la Niñez -CIPRODENI-, hacemos una nueva pausa en nuestras actividades diarias, para honrar a las Niñas, Niños y Adolescentes -NNA-, en un año particularmente cruento, en donde se han visto enfrentados a múltiples pandemias, las históricas y la sanitaria.

Si bien es cierto, que el coronavirus no ha traído consigo las desigualdades sociales, las ha puesto de manifiesto con mayor crudeza, en donde las y los Niños, Niñas y Adolescentes (NNA) han permanecido invisibles en la priorización de las atenciones en medio de la emergencia.

Lo acaecido este año sirve para darnos cuenta que el país no se encuentra en condiciones de celebrar, pero sí de conmemorar a quienes constituyen el presente y futuro de nuestro país, la Niñez y Adolescencia -NA-.

2020 inició con demasiadas expectativas, el inicio de un nuevo período gubernamental, que se traducía en la mente y los corazones de la sociedad guatemalteca en oportunidades para que el país cambiara, pudiera transitar de la frustración a la esperanza.

El 13 de marzo quedará registrado en los anales de la historia reciente del país, pero, como lo hemos expresado en su momento, será marzo otra vez, porque no hemos olvidado ni olvidaremos el fatídico 8 de marzo de 2017, Día Internacional de la Mujer, cuando murieron fatídicamente 42 de 56 adolescentes víctimas de un incendio, que se encontraban en el Hogar Virgen de la Asunción, de la Secretaría de Bienestar Social.  Como si el mes se ensaña con Guatemala, para que jamás olvidemos.

El primer caso de contagio en Niñez y Adolescencia, ha sido el de una niña de 3 años de edad, que afortunadamente, según fuentes oficiales, recuperó su salud semanas después.

 

¿Cuánto más durará el coronavirus?

Ha sido una de las preguntas más difíciles que nos ha tocado afrontar durante la pandemia, la ha hecho una niña, en un reciente diálogo sostenido para conocer sus inquietudes, miedos y angustias con relación a esta pandemia que nos toca enfrentar.

Otras interrogantes han sido ¿Qué está pasando con los Derechos de la Niñez y la Adolescencia durante el período de confinamiento? ¿Qué impacto está provocando en la vida de las Niñas, Niños y Adolescentes? ¿De la vida anterior qué quedará y que traeremos de vuelta cuando todo esto haya pasado?

Desde el Observatorio de los Derechos de la Niñez -ODN- de CIPRODENI, nos dimos a la tarea de monitorear el impacto que iba teniendo Covid en la Niñez y Adolescencia.  El primer reporte que hicimos público fue el 29 de abril, día en que se reportaban, según fuente del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social -MSPAS-, 26 casos positivos en NNA, de los cuales 9 pertenecían a Primera Infancia, 6 a Niñas y Niños de 7 a 12 años de edad y 11 eran Adolescentes de 13 a menos de 18 años.

La última vez que reportamos datos de casos positivos fue el 5 de agosto, en que la cantidad total de casos positivos era de 2,756 casos, de los cuales 1,154 correspondían a Primera Infancia, 699 eran Niñas y Niños de 7 a 12 años, finalmente 903 Adolescentes de 13 a menos de 18 años.  A ellos se adicionaban 24 NNA fallecidos por COVID.

¿Por qué dejamos el monitoreo de Covid?

Para esa fecha ya estaba instalada la Comisión Presidencial contra COVID-19 -COPRECOVID- y el Tablero COVID-19 del MSPAS, por medio del cual se evitaban las conferencias diarias que las autoridades de dicho Ministerio, tanto el primer gabinete de la cartera como el actual, empleaban para dar a conocer el comportamiento de la pandemia.  Lo dejamos de hacer porque el mismo registra muchos vacíos y contradicciones en la información que genera.  Además del enorme sub registro. Hemos sido de la opinión que todos los días contamos con información oficial, pero la misma no está apegada a realidad.

No es esta “nueva normalidad” la que necesitamos, puesto que es más de lo mismo, es volver a traer las malas prácticas del pasado al presente sin opción de futuro.  En esta “nueva normalidad” se siguen violando y vulnerado los Derechos de Niñez y Adolescencia de manera sistemática.

Es necesario repensarnos como personas, diría Cussiánovich, desde el horizonte de la dignidad, viendo y sintiendo en las Niñas, Niños y Adolescentes a nuestros pares, sentirnos fusionados en ellas y ellos como si estuviésemos fraguados en el amor.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.