Alejandro, Willy, Bom y otros chicos del montón

Erecciones generales ya dirían las “chicas del montón” del genial y oscarizado director de cine español, Pedro Almodóvar. Como en una película almodovariana, propia de la época de la movida madrileña, estamos viviendo un momento histórico propiciado por la COVID 19, donde prolifera la falta de sentido común y la responsabilidad entre las más altas autoridades de este país, con la diferencia de que esto no es una obra cinematográfica, sino nuestra realidad diaria. Una realidad que influye de manera directa en nuestro futuro como país.

El tiempo pasa y el coste de oportunidad es altísimo. Señores Presidente y Vicepresidente de la República de Guatemala, arreglen sus diferencias ya, ustedes libremente acordaron ser binomio presidencial y fueron elegidos democráticamente en las urnas por el pueblo de Guatemala. Ahora deben estar a la altura de las circunstancias, no es momento de pelear, es momento de sumar por y para Guatemala y los guatemaltecos.

Insto al Congreso de la República de Guatemala, a que establezca dentro de los conocidos como métodos alternativos de solución de conflictos -MARC-, uno propio para que el Presidente de la República Alejandro Giammattei y el Vicepresidente Willy Catillo, puedan dirimir sus diferencias, que esta semana se han revelado como irreconciliables. Ustedes con tanto conflicto interpersonal, están demostrando que no tienen las cualidades ni condiciones para seguir en sus respectivos cargos.

Ustedes fueron elegidos democráticamente por el pueblo de Guatemala, no así el Director del Centro de Gobierno, Miguel Martínez, quien parece asumir de facto, en medio de todo este temporal, las decisiones de dirección gubernativa del Estado.

Presidente y Vicepresidente, no nos metan en esta vorágine de incertidumbre que repercute negativamente en Guatemala, en su desarrollo económico, en la marca país y en la estabilidad de nuestras instituciones. Ahora, no se trata de ser ambiciosos, sino de velar por el bien común, el bien público, el bien de todos los guatemaltecos.

“Mil campanas suenan en mi corazón que difícil es pedir perdón” o “a quién le importa lo que yo haga” parece que es el mensaje que ustedes tres lanzan, parafraseando a la cantante mexicana Alaska, ícono del mundo gay. Señores, dejen ya de pasear en su carroza rosa y pidan perdón y empiecen a gobernar, aparquen esas diferencias e intereses interpersonales, esto ya se les está yendo de las manos. De no hacerlo: ¡Elecciones generales ya!

#SíSePuede

#HagamosGrandeGuate

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