¿Traen algún chip las vacunas?

Las vacunas son uno de los avances más importantes de la humanidad, tan importantes podría decirse como la agricultura, la pólvora, el internet y Facebook (para algunos).

Fotografía de Esteban Biba

Hace más de 200 años en el Reino Unido, Edward Jenner realizó un experimento; prácticamente raspó el brazo de un niño e inoculó en él una dosis atenuada de la viruela de vaca. Él esperaba que el procedimiento inmunizara al niño contra la mortal infección de la viruela y en efecto, así lo hizo. Ese fue el punto de partida de la era de las vacunas y de ahí su nombre.

Cien años más tarde, el Dr. Louis Pasteur, utilizó una vacuna para prevenir con éxito la rabia. Ahora gracias a esos avances la lista de enfermedades graves que se han erradicado o cuyas cifras se han reducido dramáticamente por las vacunas aumentan, por ejemplo la difteria, poliomielitis, paperas, sarampión, viruela, rubéola, tétano.

Entonces, ¿por qué hoy en día es tan difícil encontrar una vacuna contra este coronavirus?

Bueno principalmente ahora no se puede experimentar de manera empírica, no se puede inyectar a un humano de algún virus sin cumplirse todas las fases de testeo y así lograr demostrar su seguridad y eficiencia, después de ser aprobada pasa a las fases de experimentación. Actualmente existen tres vacunas en la tercera y última fase para el tratamiento del coronavirus.

Por otra parte la falta de reconocimiento e inversión a la ciencia es la que más afecta el avance para controlar el brote y estar preparados para algo de una magnitud como lo que estamos pasando. Esperemos que no nos venga pronto algo peor.

Nuestra incapacidad para entender la ciencia, respetarla, darle su lugar es la que nos pone en mala posición ante estas circunstancias.

Otra de las causas, es la ignorancia de la mayoría de las personas, y eso es vergonzoso, ignorar los presagios de los científicos, es más burlarnos, tergiversar la información, el problema es algo que nos compete a todos, no podemos culpar solo a los encargados de la ciencia. Nuestra incapacidad para entender la ciencia, respetarla, darle su lugar es la que nos pone en mala posición ante estas circunstancias.

Las redes sociales y algunos medios sin filtros son los encargados de viralizar las conspiraciones anti vacunas algo como que las vacunas traerán un chip  con el sello de la bestia, o que la vacuna dejará sonsos a los patojos, que controlaran toda nuestra información (cuando ya se la han entregado a Facebook) cuesta digerir esa idea pero es tan cierto como los que creen que la tierra es plana, o que Sinibaldi, Sandra Torres, Baldetti, etc. son inocentes.

Aunque Guatemala no esté compitiendo en la carrera por la vacuna contra el coronavirus, deberíamos de comenzar a precisar el coloquio chapín de vacunar, como por ejemplo darle una vacunada a los corruptos en poder, a los ignominiosos que socavan la soberanía de nuestro país, a esos que como marionetas olvidan que su obligación es aplicar la justicia y no entorpecerla, retrasarla, desacreditarla (fiscal hágale caso al Cardenal Ramazzini por el amor de…), hay que vacunar a los extorsionistas, a los violadores de niños, a los que les pegan a las mujeres, a esos y más, para que pronto salgamos de esta pandemia llamada corrupción, y así cuando todo esto termine podremos bailar de alegría como el Lobo Vásquez.

Y recuerde creer en la ciencia no es negar a ningún Dios, es por el contrario estar a favor de la vida, la sabiduría, el conocimiento y el progreso.

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