Alternativas al toque de queda o la apertura general

Fotografía de Fernando Chuy

Cuestionar las decisiones de los funcionarios públicos no solo es válido sino necesario, para que una democracia funcione adecuadamente. También es necesario que dichos funcionarios escuchen con atención esos cuestionamientos y propuestas de los ciudadanos.

Analizando las medidas del gobierno podemos concluir que no han logrado los resultados deseados; no han frenado los contagios, pero sí han perjudicado a la economía. Es más, el primer cuestionamiento es que nunca se ha cerrado el país completamente, con tantas excepciones o permisos de circulación. ¡Y AHORA ABRE SIN CONTROLES REALES!

De hecho, los únicos cerrados completamente son algunos centros comerciales y centros educativos sobre los cuales, tampoco se ha escuchado pronunciamiento alguno del ministerio de Educación, provocando una gran incertidumbre, en estudiantes y padres de familia, sobre el año escolar.

Propuestas para implementar en los próximos meses

Producto de diversas consultas se hacen algunas propuestas sencillas para implementar en los próximos meses. Lejos de permitir la circulación sin restricciones, deben tomarse medidas para disminuir el número de personas que circulan durante el día. Un toque de queda nocturno o de fin de semana, cuando la gente de igual manera no está en la calle, no disminuye la posibilidad de contagios sino provoca que más gente salga días antes.

Se podría autorizar el cierre de empresas por día, de acuerdo a segmento económico específico. Esto incluye a los trabajadores para que éstos no se tengan que movilizar. Así, todas las empresas podrían funcionar al menos un par de días a la semana. Incluso los restaurantes podrían empezar a funcionar con medidas de distanciamiento social y un límite de comensales a la vez.

Podría permitirse la circulación comercial en un horario y la venta en otro para evitar aglomeraciones, incluso en mercados cantonales.  Ya  se ven las hordas de personas en la calle.

Nunca debió existir una restricción por la placa del vehículo ya que éstos no son el problema. La restricción podría ser por número de DPI; así sería la gente la que tiene prohibición de movilizarse y las empresas no podrían obligarlos a que lleguen a trabajar; solo algunas funcionarían cada día.

Por último, es urgente que el Presidente exija a sus funcionarios que sean más eficientes, que establezcan procedimientos simples para que se entreguen a la gente y a las pequeñas empresas los aportes de los distintos programas, para que ese dinero circule y ayude a la economía nacional.

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