Leyes y crisis, ¿Quién fiscaliza al funcionario público?

Fotografía cortesía de PN

Una vez más es cuestionada la ley como un supuesto de control, dirección y funcionamiento del Estado, comprendiendo al Estado como la Sociedad, no solo el ordenamiento jurídico, es decir el Derecho. Por lo mismo se evidencia que en tiempos de crisis todo lo normado y escrito en papel es inútil para el actual contexto que vivimos, la crisis a partir del COVID-19; el desorden sistemático o funcional es visto en la educación, la cual ha improvisado desde grados de primaria hasta universitaria; en la justicia, la cual nunca ha sido pronta y cumplida y ahora se dificulta su aplicación en tribunales, se discute la posibilidad de audiencias en línea; en la salud, la cual está compitiendo con un sistema penitenciario en lo que respecta al hacinamiento de privados de libertad, en este caso, de enfermos o “contagiados”. Para citar solo algunas estructuras que están cayendo más bajo de lo que nunca antes habíamos visto, pues en este caso, la corrupción y la pandemia hicieron un contrato que está difícil de romper.

 

¿Y por qué digo que la ley es cuestionada?

Si bien es común escuchar a personas criticar el sistema de justicia por no obtener una respuesta pronta y eficaz frente a sus pretensiones, independientemente de la naturaleza del problema, también quiero hacer énfasis en la normatividad que supone prevenir catástrofes y no los supera, los estanca más, concentrando el poder en pocas manos, cuando debería ser al revés, buscar unión, diálogo y consensos cuando nacen, crecen y se desarrollan los problemas.

Un ejemplo para cuestionar la ley, es la concentración de dirección constitucional en el presidente de la República o en el poder Ejecutivo, que establece el Estado de Calamidad en Guatemala, es decir, la restricción de ciertas garantías constitucionales, pero no solo eso, las distintas disposiciones presidenciales que escuchamos o leemos. Estas disposiciones y decisiones son dictadas al margen de los demás poderes del Estado, (Legislativo y Judicial), no solo daña la democracia, sino también daña familias enteras al no evaluar el impacto que produce alguna limitación de locomoción, por ejemplo.

Y no peleo con la restricción de la garantías constitucionales o con el Estado de Calamidad, no me verán manifestando en mi BMW en las calles, primero, porque no es el fin arriesgar la vida, porque evidentemente hay un virus que enferma, que mata, pero además de eso la finalidad es recomendar y asesorar a la unión de soluciones entre los distintos poderes del Estado y demás instituciones descentralizadas y autónomas; y la segunda, porque no tengo BMW.

Fotografía de Carlos Sebastián

¿Quién fiscaliza al presidente? O mejor dicho ¿Quiénes fiscalizan el actuar del gobierno en esta crisis? Lo normado de nuevo se pone en duda, deja un vacío, y la incertidumbre da miedo. ¿De verdad está funcionando o es suficiente el ordenamiento jurídico actual para combatir esta crisis? según el documento de investigación del Instituto Max Planck de Derecho Público Comparado y Derecho Internacional menciona:

“El ejercicio abusivo de los poderes ordinarios y excepcionales se basa en la premisa de que la actual pandemia apareja un nivel de excepcionalidad que ha superado todas las previsiones constitucionales, tanto por su dimensión global y la incertidumbre que la rodea como por su impacto económico, humanitario y sanitario. El remedio vendría dado por la construcción de nuevos súper-estados de emergencia, la expedición de legislación excepcional que concentre los poderes en el ejecutivo o la instrumentalización los actuales mecanismos para extenderlos al máximo posible con el fin de que coincidan con la duración de la crisis”.

Por último he de decir que si de esta crisis el actual gobierno enriquece sus bolsillos y aumenta la arbitrariedad, siempre en ayuda de la normatividad y ausencia de fiscalización, el Estado cada vez más se va apartando de la democracia y acercando a una cleptocracia.

Bibliografía

Gargarella, R., & Roa, J. (11 de Junio de 2020). Diálogo democrático y emergencia en América Latina. Max Planck Institute , 34.

Prado, G. (2014). Teoría del Estado. Guatemala.

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