Una sociedad compleja y diversa como la guatemalteca requiere coordinación interestatal

Fotografía de Fernando Chuy

El retraso de las políticas públicas más allá del ámbito de salud, así como la falta de coordinación entre las dependencias estatales, no sólo del Organismo Ejecutivo sino de éste con el resto de órganos gubernamentales como el Legislativo, el Judicial o las municipalidades han quedado al desnudo a partir de la llegada del Covid-19 a Guatemala.

Por citar un ejemplo, lo primero que se suspendió en el país fueron las clases en escuelas, colegios y universidades. Una decisión acertada desde la perspectiva de salud, pero se hizo sin claridad a partir de los problemas que dicha medida podía provocar. Los colegios de clase media y media alta lograron utilizar plataformas electrónicas gratuitas gracias a que los estudiantes, en su mayoría, cuentan con acceso a internet y computadores. Pero, ¿Qué ha pasado con los estudiantes de educación pública?

Vemos, entonces, que el Estado necesita instituciones públicas competentes, fuertes y bien dotadas de los recursos técnicos, financieros y especialmente humanos para poder atender en forma adecuada a la ciudadanía guatemalteca.

En este sentido, es fundamental que las políticas públicas se coordinen y vinculen entre sí. Por ejemplo, esta crisis ha demandado personal de enfermería, médicos, bomberos, policías, y técnicos en computación, entre otros. Ha habido, además, grandes incendios forestales que ponen en peligro los recursos naturales de la nación, y el gobierno no contaba con suficientes guarda recursos y bomberos forestales formados y capacitados para enfrentar dicha situación.

En parte, el gobierno carece de ese recurso humano por haberse impulsado durante años políticas de reducción del aparato estatal, sin tomar en cuenta las necesidades de la población o que pueden existir situaciones extraordinarias, como la actual, que ponen en riesgo la estabilidad social.

Es por eso que la coordinación interestatal es tan urgente. El Ejecutivo puede y debe coordinar entre todos los ministerios y dependencias (entre otras cosas) la formación del recurso humano, necesario para satisfacer sus prioridades estratégicas en consonancia con las políticas públicas que desean impulsar, las cuales, a su vez, deben estar construidas de acuerdo a lo que requiere una sociedad tan compleja y diversa como la guatemalteca.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.