Guatemala está en mora con la Educación

¿Cómo determinar que el sistema educativo es disfuncional? Volteen a ver a la educación superior, a la estatal.  Son pocos los que se atreven a levantar la voz y señalar con el dedo a su casa de estudios, es como señalar a su madre de haber cometido algún ilícito, o juzgar a tus parientes más queridos, aunque solo al desligar todos estos sentimientos y fanatismos se puede pensar razonadamente y decir que tu madre es una delincuente, o declarar en contra de tus propios parientes.

Soy honesto cuando aseguro que no estoy a gusto con mi educación superior, es objetivo decir que mi facultad no es la mejor de todas dentro de la universidad, incluso pensar que la educación de algunas universidades privadas sea mejor y más actualizada que el pensum de estudios de mi propia casa de estudios.

Quizá sea egoísta al alzar la voz o mis letras por medio de este escrito, porque muchos desearían estar en mi lugar, como la gastada frase de bienvenida que nos dan “Ustedes son afortunados porque lograron entrar a esta universidad, otros quisieran estar sentados en esos escritorios”. Sin embargo, pueda ser que seamos afortunados porque vayamos a tener un título universitario o estamos en proceso de obtenerlo, pero esto no garantiza una educación de calidad, la cual viene quedando morosa por largos años.

¿Pensar en grande es un pecado?

¿Querer una educación de calidad es mucho pedir?, pienso en si poder distribuir adecuadamente a los estudiantes en los salones para evitar el hacinamiento es un delito, tener aire acondicionado en época de verano, más estacionamiento dentro del campus, cátedras de alto nivel y buena inversión del tiempo; entre tantas mejoras para gozar la educación y no hacerla un fastidio, en fin, somos los estudiantes los que dirigiremos el rumbo de Guatemala.

Hemos caído en conformismo, pensando que la dedicación personal del estudio (autodidacta), es la única forma para aprender o la solución misma, y se ha desarrollado o aceptado tácitamente que los estudiantes no podemos pedir más de lo que tenemos, ¿acaso tenemos miedo a exigir nuestros derechos? Eso es parecido al miedo de ir en contra de las injusticias como lo describía en otro escrito. Todo parece un sueño de hadas, hasta la intención de exigir un 5% del Presupuesto General de Ingresos Ordinarios del Estado (mínimo que debería recibir la Universidad de San Carlos de Guatemala) nos parece utópico y fantasioso.

Debemos desarraigar toda idealización y fanatismo al formar parte de un grupo de pertenencia, el cual puede ser tu propia casa de estudios, y racionalizar el concepto del porqué estás en ese lugar y qué vas a contribuir para los demás mañana, es fácil pensarlo, mas no ejecutarlo.  Todo lo descrito anteriormente, solo logra motivando al estudiante a no ser más de lo mismo, a no ser un alienado, a prepararse por su cuenta y sacarle provecho a los que sí cumplen; quizá todos los cansados y fastidiados serán los innovadores del mañana en la educación superior.

Quisiera dejar algunas interrogantes, cuando presumes ser de alguna universidad, escuela o facultad en específico ¿Qué presumes? ¿Qué te enorgullece?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.