¿Hasta cuándo vamos a aguantar la insensatez?

Al micrófono, el diputado Felipe Alejos. Fotografía cortesía del Congreso de Guatemala

Mientras estamos viviendo momentos sumamente críticos en los que tenemos que estar resguardados para prevenir de ser infectados del coronavirus, hay otros que están pensando en cómo sacarle raja a la situación.

En concreto me refiero a los diputados, pero especialmente los que han sido parte del Pacto de Corruptos, entre ellos el truhan Felipe Alejos en compañía de Álvaro Arzú Escobar y Manuel Conde. Ahora se han sumado el presidente de ese organismo y varios legisladores de recién ingreso, quienes se han querido pasar de muy listos pretenden aprobar algunos préstamos para beneficiar a instituciones que carecen de credibilidad.

Entre las últimas asignaciones iba contemplado un aporte de Q1.5 millones al PARLACEN, Q5 millones para la Asociación de Dignatarios (la integran unos cuantos exconstituyentes), y Q20 millones al Congreso. Seguramente al ver la presión que ejerció la población a través de las redes sociales, dieron marcha atrás y concedieron Q26 millones a los empleados de Salud como bono de riesgo.

Por otra parte, tenemos al “iluminado” congresista Jorge García Silva, quien presentó la iniciativa de otorgar exoneración de impuestos durante 100 años a las empresas nacionales e internacionales (aplicable solo a las industrias) que inviertan en el país. La iniciativa de este iluminado causó mucha discrepancia entre los miembros de la comisión, porque se dictaminó sin que fuera discutida en la misma.

La propuesta de García Silva tendría beneficios fiscales como la exoneración del Impuesto Sobre la Renta (ISR), Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA), (en la importación de materia prima y maquinaria), Impuesto de Solidaridad (ISO) y aranceles. Por supuesto, la cúpula empresarial del CACIF, nada lentos dijeron que no era el momento ni la coyuntura para aprobar la ley, pero dejaron abierta la posibilidad de que, en adelante al nomás pasar la tormenta, se otorgue esa exoneración.

Por aparte tenemos a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y de Salas de Apelaciones, quienes, aprovechando la coyuntura de la emergencia, se dispararon un paquete de seguros de vida por Q327 mil 425.28, la póliza es por un año, y aunque estos magistrados ya cumplieron el período para el cual fueron escogidos, pero que por causas de todos conocidas, continúan en el cargo, y mientras puedan quieren tener más canonjías.

¿Hasta cuándo los guatemaltecos honestos vamos a seguir aguantando la ligereza de estos funcionarios que se valen de la dejadez del pueblo?

Una respuesta a “¿Hasta cuándo vamos a aguantar la insensatez?”

  1. Hasta que el pueblo esté educado y nutrido como debe de ser, pero con esas vainas a cargo del Estado, será el circulo vicioso de nunca acabar, que triste nuestro caso!

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