5 útiles consejos para ayudar a sus hijos durante el coronavirus

Fotografía cortesía de UNICEF

Una experta en psicología infantil y adolescente nos habla sobre cómo ayudar nuestros hijos a enfrentar emociones que les pueden resultar dañinas durante la emergencia que vivimos en la actualidad.

Ansiedad, estrés e incertidumbre

Estas pueden ser algunas de las manifestaciones que sus hijos presenten tras largos días de permanecer en confinamiento. La doctora Lisa Damour, columnista de The New York Times y madre de dos hijas, nos ofrece una guía sobre cómo podemos crear un sentido de normalidad en nuestra casa mientras atravesamos esta época de contingencia.

1. Permanezcan tranquilos, pero siempre proactivos

Los padres de familia deben establecer un canal de comunicación constante con información verídica de la enfermedad y sobre la responsabilidad que sus hijos deben asumir sobre su propia salud. Según la doctora Damour los padres deben alentar a sus hijos a expresar si no se sienten bien, o si están preocupados por el virus. Parte de la razón por la que les pedimos que hagan todo esto –lavarse frecuentemente las manos, no salir de casa, no tocarnos la cara y mantenernos a una distancia apropiada de las demás personas – es que así también cuidamos a los miembros de nuestra comunidad. Porque también debemos pensar en la gente que nos rodea’.

2. Sigan una rutina

“Los niños necesitan una estructura. Indiscutiblemente. Y lo que tenemos que hacer, sin demora, es crear estructuras totalmente nuevas para todos nosotros durante estos días”, dice la Dra. Damour. Recomiendo firmemente que los padres elaboren un programa diario que incluya ratos para el juego y el esparcimiento –durante los cuales los niños pueden hablar por teléfono y conectarse con sus amigos–, además de tiempo libre de tecnología y tiempo para ayudar en la casa. Debemos pensar en lo que valoramos y necesitamos, y crear una estructura que lo refleje. Para nuestros niños será un gran alivio poder predecir lo que ocurrirá cada día y saber cuándo deben trabajar y cuándo pueden jugar.

Fotografía cortesía de ACNUR

La Dra. Damour sugiere que los niños también participen. “Yo pediría a los niños mayores de 10-11 años que diseñen el programa. Sugiéranles qué clase de actividades deberían incluir y luego revisen sus aportes. En cuanto a los niños más pequeños, “dependiendo de quién los supervise (estoy consciente de que no todos los padres estarán en el hogar para supervisar a sus hijos), estructuren sus días de modo que primero lleven a cabo las actividades que no se deben postergar: las tareas escolares y todos los demás quehaceres.

3. Permitan que los niños sientan sus propias emociones

Con el cierre de los centros educativos también se cancelan las obras de teatro, los conciertos, las competiciones deportivas y otras actividades, lo cual decepciona profundamente a los niños. El principal consejo de la Dra. Damour es permitirles sentirse tristes. Todo esto representa una gran pérdida para los adolescentes. Es peor para ellos que para nosotros porque nosotros lo comparamos con las experiencias que hemos tenido a lo largo de nuestras vidas. Debemos apoyar a nuestros hijos y explicarles que es normal sentirse profundamente tristes y frustrados por las pérdidas que están sufriendo. En caso de duda, lo mejor que podemos hacer es mostrarles empatía y apoyo.

4.  Encuentren distracciones juntos

Una buena opción es organizar cada cierto número de días un juego en el que participe toda la familia. O cocinar todos juntos. La Dra. Damour está aprovechando la hora de cenar para conectarse con sus hijas. Decidimos formar equipos de dos y rotarnos, de modo que cada noche un equipo preparará la cena para la familia, quienes no cocinen pueden ayudar a lavar los platos.

Respecto de los adolescentes y los aparatos electrónicos, permítanles cierta libertad de acción. La Dra. Damour aconseja ser sinceros con ellos y decirles que entendemos que ahora disponen de más tiempo libre, pero que no conviene tener un acceso ilimitado a las pantallas y a las redes sociales. Pregunten a su hijo adolescente: ¿Cómo crees que debemos abordar este tema? Piensa en una estructura; luego, me cuentas cómo es y yo te diré lo que pienso.

5. Vigilar su propio comportamiento

“Desde luego, los padres también sentimos ansiedad y nuestros hijos identifican las señales emocionales que transmitimos”, explica la Dra. Damour. “Yo pediría a los padres que hagan lo que puedan para controlar su ansiedad y que no compartan demasiado sus temores con sus hijos. Esto podría implicar dominar las emociones, lo que a veces resulta difícil, especialmente cuando son muy intensas”.

Los niños dependen de sus padres para sentirse seguros. Recordemos que nuestros hijos son los pasajeros en esta difícil situación y que nosotros somos los conductores que les ayudan a atravesarla con éxito. Así pues, aunque nos sintamos ansiosos, no podemos dejar que nuestro malestar emocional les impida sentirse seguros.

*Con información de UNICEF. Un artículo de Mandy Rich

 

 

 

 

 

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